Historias de amor universales

Historias de amor universales
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El amor puede ser un sentimiento que, si no encuentra impedimentos por el camino y, por supuesto, es correspondido, nos eleva a un estado de felicidad absoluta. A lo largo de la historia ha habido parejas que, por diferentes circunstancias de la época en que vivieron, tuvieron que luchar contra viento y marea por defender su romance. Nos adentramos en tres de las más conocidas de todos los tiempos.

Juana “La loca” y Felipe El Hermoso

El romance entre Juana y Felipe no pudo empezar con mejor pie: ambos sentían una gran atracción física desde que se conocieron, obligando a precipitar su casamiento para permitir a los jóvenes cónyuges consumar su amor inmediatamente. Pronto la pareja tuvo a su primera hija, Leonor. Según se dice, este hecho fue el detonante para el cambio de actitud de Felipe, que volvió a sus devaneos amorosos con las damas de la Corte y a interesarse únicamente por sus ansias de poder. Al enterarse Juana de estas infidelidades comenzó una vigilancia obsesiva hacia su marido, llegando a agredir a una de sus amantes cortándole el cabello.
Pese a todo, tuvieron un segundo hijo, Carlos. Según se dice, Juana dio a luz a éste en un retrete del Palacio de Gante porque, pese a su avanzado estado de gestación, acudió a una fiesta para vigilar de cerca a Felipe, viéndose sorprendida por el parto inminente (hasta cuatro hijos llegó a tener el matrimonio). Así, poco a poco fue extendiéndose entre la Corte la idea de que Juana estaba loca, adjetivo con el que empezaría a conocérsela popularmente. A la muerte de Felipe, Juana cayó en una profunda depresión quedando recluida hasta el final de sus días en Tordesillas. Vestida de negro y llorando desconsoladamente a su amado dicen que pasó los últimos años. Sus restos descansan por siempre junto a los de Felipe en el panteón de la Catedral de Granada.

Liu y Xu y la “La escalera del amor”

La historia de amor de Liu y Xu es, probablemente, una de las más bonitas de las que oirás hablar. A los diecinueve años, Liu Guojiang se enamoró de Xu Chaoging, una mujer diez años mayor que él, viuda y con dos hijos. El rechazo de la sociedad rural en la que vivían los obligó a huir a una cueva en las montañas. Allí vivieron del cultivo de la tierra durante medio siglo y formaron su propia familia.
Alcanzada la vejez, Liu talló a mano 6.000 escalones para evitar a su mujer tener que bajar al pueblo. La escalera del amor, se la bautizó. En esa montaña permanecieron hasta que la muerte los separó en 2007, llevándose primero a Liu. Su mujer abandonó entonces el lugar y se marchó a vivir al pueblo con sus hijos. Quién sabe si fue la tristeza ante la pérdida de su amado, pero ese mismo año ella moría también. El gobierno local decidió preservar la famosa escalera y el lugar en el que vivieron convirtiéndolo en un museo para que su historia de amor perdure para siempre.

Sha Jahan y Arjumand y el Taj Mahal

En 1607 el heredero del Imperio Mongol, Shah Jahan, conoció a la joven princesa persa Arjumand en un bazar cayendo profundamente enamorado de ésta. Sin embargo, no pudieron comenzar una relación hasta cinco años y varios matrimonios después.
Veinte años más tarde y tras trece hijos en común, Arjumand murió al dar a luz a su decimocuarto hijo. Desolado ante la pérdida de su esposa y, prometiéndole que le construiría una gran tumba como deseo de ésta en su lecho de muerte, el príncipe mandó edificar un palacio en su honor. Dos décadas nada menos tardó en erigirse el majestuoso edificio, cuya construcción, dicen, le llevó a la ruina. Hoy considerado una de las Siete Maravillas del Mundo, allí descansan actualmente los cuerpos de los protagonistas de la historia de amor más famosa de la India.

¿Conocías estas historias, Marinero? Cuéntanoslo en los comentarios:)