Marie Tharp y la revolución de la deriva continental

Marie Tharp y la revolución de la deriva continental
1 week, 6 days ago 0
Posted in: Sin categoría

Hija de un topógrafo del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y de Bertha, que le enseñó alemán y latín, Marie Tharp es una de las más célebres geólogas de la historia. A ella le debemos la creación del primer mapa científico de todo el suelo oceánico y el descubrimiento de la existencia de montañas submarinas: las dorsales Centro-Oceánicas. Una luchadora incansable que tuvo que hacer frente a una sociedad donde las opiniones femeninas eran apenas tenidas en cuenta.

Aunque en un principio le sedujo el mundo de las letras y estuvo tentada de estudiar Literatura, carrera que de todos modos se le denegó por ser mujer en aquella época, un giro en los acontecimientos le permitiría pasar a la posteridad como la brillante geóloga a la que el mundo de la ciencia tiene hoy tanto que agradecer.
Estalló la Segunda Guerra Mundial y se animó a muchas mujeres a tomar el relevo de los trabajos por entonces considerados terreno exclusivo de los hombres mientras estos estaban ausentes. Esta fue la ocasión perfecta para que Marie Tharp pudiera estudiar geología y trabajar en el campo de la exploración petrolífera. Aunque lo bueno no duraría demasiado, ya que en 1948, acabada la guerra, los hombres volvieron y las mujeres fueron de nuevo relegadas, de manera que Marie fue contratada en la Universidad de Columbia como simple dibujante.
Allí conoció a Bruce Haazen, con quien entabló amistad y junto al que comenzaría a trabajar en su gran proyecto conjunto: cartografiar el suelo marino, entonces apenas conocido.

El problema era que, para poder acometer ese estudio, hacían falta sondeos que se realizaban desde buques oceanográficos en los que… ¡oh, sorpresa!, tampoco se admitían mujeres.
Sin embargo, esto no fue un impedimento para la incansable Tharp, que llegó a un acuerdo con Bruce: este navegaba y ella se encargaba de integrar los datos que él capturaba en un mapa conjunto. Así fue como Marie descubrió la Dorsal Mediooceánica atlántica, una parte de lo que resultó ser la mayor cadena montañosa del planeta: la serie de riscos o peñascos que marcan las fronteras entre las placas tectónicas oceánicas.

Marie Tharp 2

Pero Haazen era partidario de la teoría de la Tierra en Contracción defendida por Wegener, que postulaba que los continentes estuvieron unidos en el pasado geológico en un supercontinente llamado Pangea, que posteriormente se habría disgregado por deriva continental. Es por ello que en un principio se sintió molesto por esta diferencia de opiniones y durante años no puso su nombre en los artículos que publicó, tratándola como a una mera técnica.

Tendrían que pasar unos años hasta que Bruce se convenció finalmente y el nombre de ambos apareció en el atlas oceánico que publicaron en 1977. Y es que hoy sabemos que la tierra está en contracción, pero con un valor mucho menor al que se creía, y no al alcance de magnitudes para jugar un papel importante en la generación de fuerzas tectónicas.

Marie Tharp murió en 2006, habiendo sido reconocida por su papel clave en la aceptación de la tectónica de placas, que explica la geología y la geografía del planeta en el que vivimos. A ella tenemos que agradecer una nueva forma de mirar y entender el mundo, que permitió encontrar barcos hundidos y facilitar el trabajo a los submarinos, entre otros avances.